jueves, 11 de noviembre de 2010
jueves, 4 de noviembre de 2010
jueves, 14 de octubre de 2010
Demuestran por qué un nuevo romance alivia el dolor
Enamorarse puede ser más bueno de lo que parece, pues puede actuar como un analgésico potente y los científicos ya han descubierto por qué: Estimula la vía de recompensa del cerebro, al igual que lo hace una droga adictiva.
La siguiente pregunta es si una mejor comprensión de la relación entre el amor y el dolor podría ayudar de alguna manera a los científicos a buscar soluciones para el dolor crónico, pues los médicos nunca podrán prescribirle a sus pacientes que se enamoren una y otra vez.
Pero "tal vez recetar un poco de pasión en la relación de alguien puede de alguna manera ayudar con el dolor crónico propio, asumiendo que ya hay pasión con la pareja que tiene", dijo el coautor del estudio, el doctor Sean Mackey, jefe de manejo del dolor en la Universidad de Stanford.
La historia comenzó con Arthur Aron, profesor de psicología de la Universidad Estatal de Nueva York en Stony Brook, quien ha estudiado la neurología del amor.
Su obra ha vinculado esa fase de euforia de un romance fresco con las regiones cerebrales ricas en dopamina. Esa sustancia es la clave para lo que se llama vía de recompensa del cerebro, el mecanismo de sensación de bienestar que promueve ciertos comportamientos.
Comer dulces, por ejemplo, aumenta este sistema. Drogas adictivas como la cocaína, lo secuestran.
"Cuando la gente está enamorada, en muchos aspectos no es diferente de lo que reciben cuando toman anfetaminas o estimulantes: Están muy entusiasmados, hay pérdida de apetito, pérdida de sueño, están activos y llenos de energía", señaló la doctora Nora Volkow, directora del Instituto Nacional sobre Abuso de Drogas y experta en dopamina.
Especialistas en dolor han descubierto que si alguien que vive un intenso romance mira una foto de su objeto de amor mientras es golpeado o pinchado, siente menos dolor.
Mackey y su colega en Stanford, el doctor Jarred Younger se unieron con Aron y pusieron carteles en la universidad para reclutar estudiantes quienes se habían enamorado recientemente.
Quince personas se sometieron a una serie de pruebas. Miraron ya sea una imagen de su nuevo amor o una imagen de una persona conocida y atractiva, o bien se les asignaban tareas de distracción, como pedirles que enlistaran deportes en lo que no se usan pelotas.
Los investigadores los tocaron con una vara caliente para provocarles un dolor moderado, mientras escaneaban sus cerebros.
Ver la imagen de su ser querido y recibir la distracción produjeron el mismo alivio del dolor, pero la distracción funcionó a través de vías cognitivas, mientras que la alternativa romántica provocó un salto en el circuito mental de la recompensa, informó el equipo el miércoles en la revista PLoS One.
Eso significa que el cerebro puede generar respuestas para controlar el dolor sin medicamentos, dijo la doctora Volkow. Tal vez, "si lo entendiéramos mejor, podríamos detonarlas", agregó.
Los especialistas previnieron que un nuevo amor puede desvanecerse con el tiempo y convertirse en compromiso, lo que no provoca la misma respuesta del cerebro. Aron, sin embargo, dijo recientemente que hacer algo nuevo y emocionante con la pareja de hace mucho tiempo despierta la vieja pasión, "una buena idea, sufra de dolor o no".
La siguiente pregunta es si una mejor comprensión de la relación entre el amor y el dolor podría ayudar de alguna manera a los científicos a buscar soluciones para el dolor crónico, pues los médicos nunca podrán prescribirle a sus pacientes que se enamoren una y otra vez.
Pero "tal vez recetar un poco de pasión en la relación de alguien puede de alguna manera ayudar con el dolor crónico propio, asumiendo que ya hay pasión con la pareja que tiene", dijo el coautor del estudio, el doctor Sean Mackey, jefe de manejo del dolor en la Universidad de Stanford.
La historia comenzó con Arthur Aron, profesor de psicología de la Universidad Estatal de Nueva York en Stony Brook, quien ha estudiado la neurología del amor.
Su obra ha vinculado esa fase de euforia de un romance fresco con las regiones cerebrales ricas en dopamina. Esa sustancia es la clave para lo que se llama vía de recompensa del cerebro, el mecanismo de sensación de bienestar que promueve ciertos comportamientos.
Comer dulces, por ejemplo, aumenta este sistema. Drogas adictivas como la cocaína, lo secuestran.
"Cuando la gente está enamorada, en muchos aspectos no es diferente de lo que reciben cuando toman anfetaminas o estimulantes: Están muy entusiasmados, hay pérdida de apetito, pérdida de sueño, están activos y llenos de energía", señaló la doctora Nora Volkow, directora del Instituto Nacional sobre Abuso de Drogas y experta en dopamina.
Especialistas en dolor han descubierto que si alguien que vive un intenso romance mira una foto de su objeto de amor mientras es golpeado o pinchado, siente menos dolor.
Mackey y su colega en Stanford, el doctor Jarred Younger se unieron con Aron y pusieron carteles en la universidad para reclutar estudiantes quienes se habían enamorado recientemente.
Quince personas se sometieron a una serie de pruebas. Miraron ya sea una imagen de su nuevo amor o una imagen de una persona conocida y atractiva, o bien se les asignaban tareas de distracción, como pedirles que enlistaran deportes en lo que no se usan pelotas.
Los investigadores los tocaron con una vara caliente para provocarles un dolor moderado, mientras escaneaban sus cerebros.
Ver la imagen de su ser querido y recibir la distracción produjeron el mismo alivio del dolor, pero la distracción funcionó a través de vías cognitivas, mientras que la alternativa romántica provocó un salto en el circuito mental de la recompensa, informó el equipo el miércoles en la revista PLoS One.
Eso significa que el cerebro puede generar respuestas para controlar el dolor sin medicamentos, dijo la doctora Volkow. Tal vez, "si lo entendiéramos mejor, podríamos detonarlas", agregó.
Los especialistas previnieron que un nuevo amor puede desvanecerse con el tiempo y convertirse en compromiso, lo que no provoca la misma respuesta del cerebro. Aron, sin embargo, dijo recientemente que hacer algo nuevo y emocionante con la pareja de hace mucho tiempo despierta la vieja pasión, "una buena idea, sufra de dolor o no".
miércoles, 28 de julio de 2010
sábado, 24 de julio de 2010
viernes, 25 de junio de 2010
sábado, 12 de junio de 2010
jueves, 27 de mayo de 2010
miércoles, 26 de mayo de 2010
viernes, 21 de mayo de 2010
lunes, 17 de mayo de 2010
El otoño recorre las islas / José Carlos Becerra
"A veces tu ausencia forma parte de mi mirada, mis manos contienen la lejanía de las tuyas y el otoño es la única postura que mi frente puede tomar para pensar en ti.
A veces te descubro en el rostro que no tuviste y en la aparición que no merecías, a veces es la calle al anochecer donde no habremos ya de volver a citarnos, mientras el tiempo transcurre entre un movimiento de mi corazón y un movimiento de la noche.
A veces tu ausencia aparece lentamente en mi sonrisa igual que una mancha de aceite en el agua, y es hora de enceder ciertas luces y por caminar por la casa evitando el estallido de ciertos rincones.
En tus ojos hay barcas amarradas, pero yo ya no habré de soltarlas, en tu pecho hubo tardes que al final de verano todavía miré encenderse.
Y estás son aún mis reuniones contigo, el deshielo que en la noche deshace tu máscara y la pierde..
A veces te descubro en el rostro que no tuviste y en la aparición que no merecías, a veces es la calle al anochecer donde no habremos ya de volver a citarnos, mientras el tiempo transcurre entre un movimiento de mi corazón y un movimiento de la noche.
A veces tu ausencia aparece lentamente en mi sonrisa igual que una mancha de aceite en el agua, y es hora de enceder ciertas luces y por caminar por la casa evitando el estallido de ciertos rincones.
En tus ojos hay barcas amarradas, pero yo ya no habré de soltarlas, en tu pecho hubo tardes que al final de verano todavía miré encenderse.
Y estás son aún mis reuniones contigo, el deshielo que en la noche deshace tu máscara y la pierde..
viernes, 14 de mayo de 2010
jueves, 13 de mayo de 2010
martes, 11 de mayo de 2010
Advierto que la razón se puede quebrar de amor y desbordar los sentimientos que tanto tiempo tuve dentro, si deja no pierdo igual, si pierdo es porque me entrego, es algo natural, tener el control del juego es algo que no me va... te dejo la libertad de hacer conmigo lo que quieras a quererme a tu manera...
martes, 4 de mayo de 2010
sábado, 1 de mayo de 2010
viernes, 30 de abril de 2010
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